Necesitarás un robot de cocina, una batidora de vaso o de brazo (aunque con esta última te resultará un poco más pesado).
No hagas muy poca cantidad porque se reduce mucho de tamaño, y por lo menos necesitas cubrir hasta las cuchillas. Yo he usado 400 g de coco rallado y he llenado el tarro que ves en las fotos.
Pon la batidora a máxima potencia y empieza a procesar el coco, verás que poco a poco se va convirtiendo en crema. De vez en cuando baja el coco de las paredes del recipiente, para que se integre con el resto. Te llevará unos 10 minutos obtener la manteca. Si ves que tu batidora se calienta demasiado durante el proceso, dale un descanso.
Puedes almacenarla en un tarro hermético, o ponerla en un molde para darle forma de pastilla de mantequilla, cuando se enfríe endurecerá.
Si quieres puedes guardarla dentro de la nevera, pero si hace frío no te hará falta, se conservará bien varias semanas fuera.